La nueva Selectividad

 

El pasado miércoles 27 de mayo el ministro de Educación en funciones Íñigo Méndez de Vigo  presentó el proyecto de Real Decreto por el que se regulan las evaluaciones finales de Educación Secundaria Obligatoria y de Bachillerato.

Este proyecto es el resultado del acuerdo entre el Ministerio y la  Conferencia de rectores de las Universidades españolas (CRUE), en él se establecen las características de las pruebas de las evaluaciones  finales de la ESO y de Bachillerato.

Según este documento, el Ministerio, cada año, determinará para toda España mediante una Orden Ministerial  el diseño de estas pruebas, las fechas para su realización y también establecerá su contenido.

Serán las diferentes Comunidades Autónomas las que deberán realizarlas, se encargarán  de  redactar las preguntas, fijar la fecha exacta de las mismas dentro del rango establecido por el Ministerio, corregirlas y resolver las reclamaciones.

El próximo 13 de mayo, se reunirán los responsables del Ministerio y de la CRUE para analizar este proyecto de Real Decreto y será entonces cuando se conocerán las características definitivas de estas pruebas conocidas ya como reválidas aunque el ministro ha adelantado  algunos aspectos.

Esta reválida será la sustituta de la Selectividad (PAU) por diversos motivos: en primer lugar  su formato será muy parecido al de  la Selectividad actual de forma que  ha quedado descartado que vayan a ser pruebas tipo test;  en segundo lugar , los rectores de las universidades no tienen intención de poner pruebas adicionales para acceder a la Universidad aunque la LOMCE si lo permita y quieren llegar a un acuerdo todos ellos para que ninguna Universidad establezca mecanismos de selección propios, de forma que aunque la prueba la realice el alumno  en una Comunidad Autónoma la nota le sirva para acceder a cualquier Universidad española.

Además de todo lo anterior, el Gobierno va a dejar a las Comunidades Autónomas  suficiente margen de actuación para que cada una diseñe sus pruebas;  siempre bajo un  marco común  que determinará la estructura general como por ejemplo los tipos de materias: troncales, opcionales y específicas;  las fechas de las pruebas; sus propios modelos de exámenes. En definitiva, que aunque se espera que a partir de junio de 2017 haya un mayor parecido entre las pruebas de las diferentes Comunidades Autónomas, cada una de ellas tenga las suyas propias.

El resto de los aspectos a tener en cuenta se mantienen casi sin cambios, la puntuación será sobre 10 pero se podrá llegar hasta 14 con las materias específicas que se ponderarán de forma similar a la actual y para la nota final la media de los dos cursos de Bachillerato contará un 60% y la nota de la prueba un 40%.

Por lo tanto ya es definitivo que el próximo mes de junio de 2016 se celebrarán las últimas pruebas de la ya “antigua” Selectividad, conocida como PAU (Pruebas de acceso a la Universidad), y en junio de 2017 se celebrará la primera reválida y su nota sí será la nota de acceso a la Universidad aunque en 2017  todavía no tendrá efectos académicos en el sentido de que aunque el alumno la suspenda sí podrá obtener el título de Bachillerato.

 

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