Encuentro Educativo
Ads

< Volver a la portada

Artículo publicado en: Sin categoría » Recursos de formación (num. 1)


El dibujo infantil: importante forma de comunicación

Los dibujos no mienten, no engañan. Dicen parte de la verdad que reside dentro de los niños. Los dibujos no solo sirven para clasificar los dotes artísticos del niño, sino también para que los padres comprendan mejor qué es lo que preocupa, intranquiliza, o hace feliz a su hijo.

El dibujo no se enseña, sale de dentro del niño. Se puede estimular a un bebé de un año y medio, por ejemplo, dejándole que tenga contacto con algún lápiz. Conviene utilizar los de cera que tienen la punta redonda y son más gorditos. A esta edad, muchos niños ya podrán sujetar un lápiz y hacer sus primeros garabatos. La orientación sí es importante en esta etapa más que nada para que el niño no salga pintando las paredes, suelo, puertas, etc., ni intente llevar el lápiz a la boca.

Al principio, él hará trazos desordenados, irregulares, y sin ningún tipo de control. Los garabatos carecerán de sentido, pero funcionan como una gran manifestación de placer y diversión para el niño.
Cuando los niños son muy pequeños es difícil que se logre una comunicación verbal más intensa y profunda con ellos. Se reciben señas según la necesidad que tenga el niño, pero en esta primera etapa ellos no tienen la madurez suficiente como para contarnos sus preocupaciones y expectativas, dando lugar a que pensemos que ellos no las tienen, lo que no es verdad. En este sentido el dibujo puede facilitar esta identificación.

Diferentes estudios sobre el dibujo infantil concluyen que los niños pueden dibujar de tres formas distintas: copiando o reproduciendo, siguiendo la orientación y el relato de un dibujo hecho por otra persona, o realizando el dibujo de una forma libre y autónoma. Para que un dibujo pueda ser interpretado es mejor que sea realizado libremente, sin interferencias.

Un grupo de psicólogos afirma que, a la hora de analizar el dibujo de un niño/a, deben tenerse en cuenta la condición biográfica y familiar del sujeto, además de tener también en cuenta que un dibujo es importante pero no define todo. Es una expresión de sentimientos y de deseos que pueden ayudar a saber, por ejemplo, como se siente el niño respecto a su familia, a su escuela, etc. A través de los dibujos de los niños se puede observar detalles que a una persona mayor le puede pasar inadvertidos. El dibujo puede ser, en la infancia, un canal de comunicación entre el niño y su mundo exterior. La primera puerta que el niño abre a su interior.

Existen algunas pistas que pueden orientar a los adultos acerca de lo que dice el dibujo del niño/a. Sin embargo, son pautas puramente orientativas. Según Nicole Bédard, especialista en este tema, el dibujo dice muchas cosas. Ejemplo:

Posición del dibujo. Todo lo que dibuja el niño en la parte superior del papel está relacionado con la cabeza, el intelecto, la imaginación, la curiosidad y el deseo de descubrir cosas nuevas. La parte inferior del papel nos informa sobre las necesidades físicas y materiales que pueda tener el niño. El lado izquierdo indica pensamientos que giran en torno al pasado, mientras el lado derecho al futuro. Si el dibujo se sitúa en el centro del papel representa el momento actual.

Dimensiones del dibujo. Los dibujos con formas grandes muestran cierta seguridad, mientras los de formas pequeñas suelen estar hechos por niños que normalmente necesitan de poco espacio para expresarse. Pueden también mostrar a un niño reflexivo, o con falta de confianza.

Trazos del dibujo. Los continuos, sin interrupciones, suelen denotar un espíritu dócil, mientras el borrado o cortado puede revelar a un niño algo inseguro e impulsivo.

La presión del manejo. Una buena presión indica entusiasmo y voluntad. Cuanto más fuerte sea, más agresividad existirá, mientras cuanto más superficiales demuestra falta de voluntad o fatiga física.

Los colores del dibujo. El rojo representa la vida, el ardor, el activo; el amarillo, curiosidad y alegría de vivir; el naranja, necesidad de contacto social y público e impaciencia; el azul, la paz y la tranquilidad; el verde, cierta madurez, sensibilidad e intuición; el negro representa el inconsciente; el marrón, la seguridad y planificación. Es necesario añadir que el dibujo de un solo color puede denotar pereza o falta de motivación.

Esas pautas son apenas una pincelada dentro del gran mundo que es el dibujo infantil. No debemos generalizarlas, como tampoco podemos generalizar las edades que, a continuación cito, en cuanto a la evolución del dibujo se refiere:

A los 18 meses el niño hará garabatos sin cesar, sin sentido y desordenado, pero se divertirá mucho al descubrir el mundo de los colores y los trazos. Enseñará a todos lo que ha hecho y será importante que su público le conteste positivamente. Su coordinación motora en esta etapa todavía es muy precaria. Esta etapa se denomina auto-expresión.

A los 2 años de edad, el garabato pasará a ser más controlado e ya tendrá otro sentido para el niño que pasará a notar que existe una relación entre los garabatos y el movimiento que hace su mano. Querrá dibujar sin parar y usará más de un lápiz de color para rellenar la hoja. Los trazos de su dibujo ocuparán partes antes desocupadas del papel. El niño, a esta edad, empezará a sentir curiosidad y a querer probar otros tipos de lápices y materiales. La experimentación predominará sobre la expresión.

A los 30 meses de edad, el niño ya será capaz de controlar un poco más los movimientos de su mano, y de incluso manejar el lápiz. Sus trazos, ahora un poquito más firmes, ya no saldrán de la hoja. El niño gozará de una mejor coordinación y es ahí donde aparecerá el dibujo simbólico. Cada garabato o dibujo que consiga hacer tendrá un nombre y un sentido para él. En razón de eso, el niño pasará a dibujar mucho más ya que pasa a ver su creación como algo real. Un cuadrado para él puede representar una casa. Y un círculo, aunque mal hecho, puede simbolizar una cabeza u otra cosa. A esta edad, el niño describirá a los demás lo que ha dibujado, y esperará a que lo entiendan.

A partir de los tres o cuatro años, el dibujo del niño se acercará más a la realidad. Sentirá especial interés en dibujar a su papá o a su mamá, o a su amiguito, hermano, primo, o alguna otra figura humana. El uso de cada color tendrá un significado para él. Hay niños que ya demuestran preferencia por algunos colores. Esta es una etapa pre-esquemática.

A los cinco años, empezará a dibujar más detalles en sus personajes y a utilizar los colores más adecuadamente. Dibujará personas con ropa, llevando algún objeto. Ya a partir de los seis años, sus dibujos tendrán pormenores importantes como mano con cinco dedos, orejas, distintos pelos, personas sentadas, etc. También se encontrará preparado para dibujar paisajes, flores en el campo, frutas en los árboles, chimeneas en las casas, ríos, y todo a lo que se proponga.

Es lógico que esas etapas sirven apenas de orientación. Siempre debemos considerar que cada niño es un mundo y que cada uno tiene su propia habilidad además de su debido tiempo para desarrollarla. Y eso hay que respetar y no forzar.

Para concluir este artículo lo haré con una frase de Nicole Bédard, de su libro “Cómo Interpretar los dibujos de los niños”, en la que afirma que a través del dibujo, el subconsciente del niño se transparenta permitiendo a los demás conocer y acceder a importantes aspectos de su vida y de sus relaciones que, de otra forma, permanecerían totalmente insospechados. Según la especialista, la interpretación de los dibujos de los niños es el resultado o la síntesis del análisis concebido a través de un enfoque técnico y racional, fundamentado en bases sólidamente comprobadas.

Valoración de este artículo:

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (19 votos, media: 4,00 sobre 5)
Loading ... Loading ...

Información del artículo:

Fecha de publicación:
4 de noviembre de 2008

Autor/a:
Mª Carmen Torres de la Peña

Etiquetas de contenido:


2 Comentarios

  1. estoy de acuerdo con helen y tengo 38 a´ños de edad



  2. martha b. maida

    me resulta muy bueno este articulo y muy erriquecedor a fin de año termino psicologia social y como hice una pasantia en un hogar de trancito vi como muchas nenas habian sido abusada, (no violadas) por padre, padrastro, abuelo, tio abuelo, y no hablar con nadie, por suerte si con migo pero con la promesa de no contarlo a su madre, me senti muy mal cuando lo dava a entender a sus madres, estas no querian comprender lo que le estaba incinuando, para no faltar a la palabra que le habia dado a las niñas. como reconosco yo un avuso si las niñas no lo dicen? gracias


Comenta este artículo: