Las universidades dejan en manos de la Junta de Andalucía la decisión de si se publican las medias de Selectividad por centros

Las universidades dejan en manos de la Junta de Andalucía la decisión de si se publican las medias de Selectividad por centros

Consulta las notas de corte de las universidades de Andalucía (primera fase, primera adjudicación) – Julio 2017


El Consejo Andaluz de Universidades ha acordado pasar los datos de las notas medias de cada centro en las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) -antigua Selectividad- a la Consejería de Educación para que sea la Junta la que decida si los quiere hacer públicos, como hacen otras comunidades autónomas.

PP y Ciudadanos han pedido que así sea para “que las familias tengan más información”, en opinión de los primeros, y por una apuesta “por la transparencia”, según los parlamentarios de Juan Marín, que se hacen eco de la postura nacional del partido. Podemos, sin embargo, no cree que hacerlas públicas vaya a suponer “ninguna información relevante” y pone en duda que la nota de Selectividad sea indicativa de la calidad de un centro.

Estas notas medias no vulnerarían la Ley de Protección de Datos, al no dar el nombre y apellidos de los alumnos, por lo que su publicación es una cuestión de voluntad política. Una patata caliente que ha ido de la Junta a las universidades y, ahora, de vuelta a Educación.

Sólo la Universidad de Sevilla hizo públicos esos datos en 2015, con los centros ordenados alfabéticamente y no en una clasificación. Al estudiar las notas medias, los primeros ocho centros eran de titularidad privada. El primer instituto público que aparecía era el Guadalquivir, en el octavo puesto. El primero era el Colegio Buen Pastor, el segundo el Compañía de María y el tercero el San Francisco de Paula.

En 2016, se optó por hacer la media de los 20 mejores alumnos de cada centro y eso favoreció a los institutos públicos como el Fernando Herrera y el Martínez Montañés, único instituto con el Bachillerato Internacional público en Andalucía, que ocuparon los dos primeros puestos. Las demás universidades sólo han dado anualmente el porcentaje de aprobados por centro, que siempre es muy alto y se han limitado a informar de los alumnos concretos con mejor nota.

En la de Málaga, hace un mes, dijeron tener órdenes de la Junta para no proporcionar esos datos por centros.

Preguntada la Consejería de Economía y Conocimiento, de la que dependen las universidades, a través del portal de Transparencia, la respuesta fue que esos datos eran de las universidades, las que organizan la prueba de acceso, y eran ellas las que tenían que decidir qué hacer con ellos.

Pues bien, esta semana, los responsables del examen de acceso a todas las universidades andaluzas tuvieron una reunión para tener “una postura coordinada”, según fuentes oficiales, y fue cuando decidieron que lo mejor era pasar esos datos a la Consejería de Educación “ya que, si se hicieran públicos, podrían tener repercusiones en el reordenamiento de los recursos porque pudieran variar las matriculaciones por centro”. La Junta de Andalucía siempre se ha opuesto a la elaboración de rankings de centros o a hacer públicas las notas que sacaban en las mismas pruebas de diagnóstico elaboradas por la misma administración educativa. Cuando, en plena elaboración de la fallida LOMCE, se barajó en borrador la posibilidad de que existieran esas clasificaciones, como ocurre en Gran Bretaña, la Junta de Andalucía dijo que se negaría a que así fuera.

En la Comunidad de Madrid no hay clasificaciones pero sí que hay un buscador de centros en la web de la Consejería y, en cada ficha, se informa de la nota media, de la desviación respecto a la media de la Comunidad y la evolución en los últimos años, junto con otros indicadores.

La Junta, en su decreto de evaluación del sistema educativo, de 2013, prohibía expresamente hacer pública la lista con las mejores notas de sus pruebas de calidad para evitar “consecuencias segregadoras”. En aquel decreto se decía que la evaluación tenía como objeto “aumentar la transparencia y la eficacia del sistema educativo de Andalucía” y, sin embargo, un poco más adelante, se añadía: “La finalidad establecida en el artículo 2.1 no podrá amparar que los resultados de las evaluaciones del sistema educativo, independientemente del ámbito territorial estatal o autonómico en el que se apliquen, puedan ser utilizados para valoraciones individuales del alumnado o para establecer clasificaciones de los centros”.

En Madrid, no hacen una clasificación pero sí se hacen públicas y son páginas webs privadas las que se encargan luego de ordenar las notas en un ranking.

Marifran Carazo, portavoz del PP en Educación en el Parlamento andaluz, cree que, además de útil para las familias, “ayudaría a saber qué centros lo están haciendo bien, teniendo siempre en cuenta su entorno socioeconómico”. En Ciudadanos Andalucía tendrán que negociar con el PSOE que se hagan públicos en una política que apoya Marta Martín, encargada de Educación a nivel nacional.

Por su parte, Libertad Benítez, la portavoz en Educación de Podemos, explicó que en su grupo no creen que se deban hacer públicos porque “un centro no es mejor ni peor por la nota que saque de media en Selectividad, que no mide otros aspectos de la educación”.

Fuente: elmundo.es

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